Proprietary software vs open source in the public sector

First of all, as a civil servant, I understand that one of the essential government priorities is to provide efficient public services. When we have to decide the best software for a specific need, we must take into account, at least, the criteria about cost, functionalities, implementation time, internal effort, access to the source code, and risk of failure.

Based on these, we have the following alternatives:

1) A custom software development. It fulfills the functionalities and access to the code, but it has high stakes at implementation time, internal effort, cost, and risk of failure.

2) Using a vendor solution. It fulfills most of the criteria, but it is not highly customizable, and there is no access to the code.

3) Using a vendor solution with license access to the source code. Same advantages of the former option plus having access to the source code, but it does not mean knowing how to evolve it. Some software vendors will not tender with this condition.

4) Creating collaborative development of communities of open software. It raises excellent opportunities regarding savings and evolving in a more agile and innovative way. However, governments do not have the skills yet to manage them effectively.

The decision is not unique. It depends on each specific problem, but too often Government takes the easy choice: customized software or using vendors’ solutions. The great challenge of the public sector, despite its enormous complexity, is to promote collaborative communities of open software.

Three trends:

– Digital sovereignty: the public sector will demand much more control of the source code, data, algorithms, and technologies to ensure the common good.

– Open innovation by promoting public collaborative communities of open software.

– Software license agreements will include escrow arrangement that allows using source code if specific events occur.

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El Consorci AOC un decálogo de innovación y transformación digital

Hace unos dias tuve la ocasión de departir en Barcelona con Miquel Estapé (@MiquelEstapeV), subdirector del ConsorciAOC. Un consorcio público de las Administraciones catalanas que es un ejemplo de gestión en la prestación de servicios digitales a entidades locales y autonómicas en Cataluña. De nuestra conversación extraigo los siguiente titulares, que espero que os resulten de interés.

  1. El modelo. El ConsorciAOC nace hace 15 años porque existe una visión sobre el gobierno electrónico. La singularidad del proyecto resulta de que es compartido por diferentes Administraciones Públicas y de distintas sensibilidades políticas en un afán por desarrollar una estrategia de servicios singular hasta el momento en España. Transformar la administracion es una maratón y la ventaja de este “consorci” es que el pacto inicial definió una estrategia a largo plazo que se ha mantenido. La neutralidad política es una baza muy potente.
  2. La prioridad es la transformación digital con un perspectiva de liderazgo colaborativo fundamental para afrontar los retos de unas Administraciones en pleno cambio constante. Entienden la misión del ConsorciAOC para promover gobiernos ágiles, lógicos y colaborativos.
  3. La tecnología como gran aliado del ciudadano. El ciudadano debe obtener servicios digitales de las Administraciones que le sean usables, accesibles… que pueda palpar que sus Administraciones son cercanas. Su exigencia nos ayuda a mejorar la implementación de servicios. Se trata, en resumen,  que los ciudadanos disfruten de servicios públicos digitales de calidad y vivan en una sociedad abierta.
  4. Las lineas estratégicas prioritarias del ConsorciAOC son los servicios en la nube, la interoperabilidad, la identificación y firma electronica, sin olvidar la gestión del cambio. Y es que el Consorci no solo trabaja en el nivel tecnológico ofreciendo servicios digitales de calidad sino que apuesta por la transformación de las organizaciones para que puedan y este en mejores en condiciones de utilizar las TICs.
  5. El servicio del ConsorciAOC es a coste “0” y el soporte que dan a sus clientes públicos es integral: implantación, formacion, divulgación y asistencia tecnológica. Atienden mas de 4.000 peticiones al mes. Esto da a entender la organización milimetrica que está detrás. Trayectoria y profesionalidad.
  6. El soporte de proximidad es un puntal y la comarca es un ámbito territorial. El valor añadido de la implantación del Consorci en el mapa administrativo catalán es crucial para conseguir optimizar recursos y aprovechar oportunidades. Además, el estar en el territorio supone tener un conocimiento directo mas real de los servicios prestados y de la satisfacción de los clientes públicos.
  7. Una de las consecuencias de este modelo es la generación de redes. La red colaborativa por todo el territorio catalán es crucial para la consecución de la implantación de servicios, desde la Generalitat hasta los municipios. La creacion de sinergias, relaciones, espacios de seguimiento de los servicios, reuniones, foros… son una constante liquida en el funcionamiento del consorci.
  8. Un proyecto innovador y vertebrador del conocimiento de los servicios digitales ofrecidos por el Consorci es el mapa de administracion electronica que analiza unos 30 indicadores básicos, orientadores del estado de esta materia en Cataluña (aquí).
  9. En transparencia, uno de los logros conseguidos es la automatización de la carga de datos en áreas tan relevantes para la transparencia activa como personal, convenios, presupuestos, datos económicos, cargos electos… Las herramientas de opendata juegan un papel clave en esta mecanización de procesos y datos. Entiende el equipo del ConsorciAOC que una plataforma de datos abiertos a nivel individual no aporta valor. Integrar plataformas y entidades administrativas es fundamental para los tecnólogos, organizaciones y explotadores de datos abiertos.
  10. Actualización e investigación en nuevas tecnologías es uno de los objetivos del equipo del ConsorciAOC. Detectar que potenciales servicios, iniciativas… consiguen que se enfoquen los futuros servicios desde una Administración pro-activa, centrada en el ciudadano y en su bienestar social, son el acicate para estar atentos a la impresión 3D, blockchain, drones, bigdata… como nuevas formas de ser mas eficaces y eficientes en facilitar la vida a todos.

Informe PISA: buenas y no tan buenas noticias

La buena noticia del informe PISA para Cataluña es que ha mejorado sus resultados y ahora está por encima de la media de España y de la OCDE en todos los indicadores. En este sentido, escucho en los medios de comunicación la satisfacción general, auto complacencia y cierto triunfalismo de especialistas, periodistas y responsables políticos sobre estos resultados. Como mandan los cánones de la comunicación, para quedar bien, se apunta algún elemento de autocrítica que se reduce a un simple “tenemos que continuar mejorando” y poco más.

Quiero aportar mi interpretación de estos resultados siendo muy consciente que el informe PISA no es la panacea, dado que no cubre todas las competencias importantes que han de tener los estudiantes como la comunicación verbal, la creatividad, la capacidad crítica, etc. Seguramente porque son extraordinariamente difíciles de medir (y menos comparar) con una simple prueba.

En Cataluña aspiramos (o al menos eso decimos) a tener una educación de primer nivel, comparable a los mejores. Podríamos decir que queremos una Educación al mimo nivel del FC Barcelona, que desde hace una década está entre los mejores equipos de fútbol del mundo.

Cogiendo esta analogía “fútbol – educación”, mi lectura de los resultados PISA es la siguiente. En una imaginaria Liga mundial, Cataluña estaría ligeramente por encima de la media, más o menos en la posición 19 (por supuesto no nos clasificamos para el mundialito). En la Champions Europea quedaríamos en la posición 12. ¿Estaríamos contentos si el Barça se conformara en quedar eliminado en las primeras fases de la Champions League? Y si analizamos la Liga española, el Barça estaría por encima de la media de la tabla (¡qué bien!) y quedaríamos en la sexta posición, como el Celta de Vigo la temporada pasada (con todos los respetos para el Celta).

De hecho, lo más relevante no es la posición en la clasificación sino la distancia que nos separa de los líderes. Y esto es lo más preocupante: en cualquier de las comparaciones anteriores, Cataluña está muy lejos o lejos de los primeros puestos.

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Imagen: El Periódico

La verdad es que con esta analogía yo sería muy, muy prudente de hacer una lectura complaciente y mucho menos triunfalista de los resultados de PISA. Se ha de reconocer la mejora sobre el último informe, pero creo que el foco se tendría que poner en qué tenemos que continuar esforzándonos y mejorando para ofrecer la mejor educación y estar entre los “mejores”, porque nos queda muchísimo por hacer. Echo de menos escuchar propuestas y actuaciones, y eso que tenemos la “Llei 12/2009, d’Educació de Catalunya”, una buena norma con temas importantes pendientes de aplicar o desarrollar.

¿Es realista este objetivo? Es difícil compararnos con Singapur, número 1 de la clasificación (hay demasiadas diferencias culturales y sociales) o incluso con Finlandia (con una sociedad con una larga tradición de compromiso con la educación). Pero que quizás podemos coger de referencia a Estonia que ahora está en el top 3 de Europa del informe PISA. Un país con una renta per cápita un 40% inferior a la española, con 1.3 millones de habitantes, que hace 25 años era una república soviética con una lista interminable de deficiencias, en una situación similar a la España postdictadura de 1978, hace 38 años. Ahora es uno de los países más avanzados de Europa y del mundo en el impulso de la nueva sociedad digital y, curiosamente, también en los resultados de su sistema educativo. Parece que han sabido aprovechar muy bien el tiempo y sus escasos recursos.

Por cierto, yo soy de los que considero que es mucho más importante el futuro de nuestros hijos que un partido de fútbol. Da la sensación que los ciudadanos somos mucho más exigentes con los resultados de nuestro equipo de fútbol que con las políticas educativas y nuestros gobiernos. Así nos va.

Ya no hay excusas para demorar la implantación de la Administración Digital. Foro Innovación Pública

Intervención en el I Foro de Innovación Pública. Mesa sobre “Administración Digital y Transparencia”

¿Qué es el Consorci AOC y qué hace?

El Consorci AOC es un organismo público participado por la Generalitat de Catalunya y por las administraciones locales a través del Consorci Localret. Ofrecemos servicios a unos 2250 organismos públicos de Cataluña: todo el sector público de la Generalitat, las entidades locales, universidades y otras empresas públicas. Nuestra misión es impulsar la transformación digital de las administraciones catalanas para conseguir unos gobiernos abiertos, eficientes y transparentes. Y tenemos cuatro líneas estratégicas de actuación: los servicios compartidos (en la nube), la interconexión de las administraciones (interoperabilidad y trámites interadministrativos), la identidad digital y la gestión del cambio.

¿Las Leyes 39 y 40 son realmente una oportunidad para mejorar los servicios a los ciudadanos, generar ahorros importantes y mejorar la eficiencia?

Sin duda alguna son una gran oportunidad de mejora. La ley 11/2007 supuso un gran avance para la administración electrónica y ahora las leyes 39 y 40 son un nuevo e importante impulso promoviendo la aplicación de las mejores prácticas de administración digital de estos últimos años.

Hay tres beneficios claros que implican las nuevas leyes, en tres ámbitos diferentes:

  • “Regalar” tiempo a los ciudadanos. Lo que valora más el ciudadano es su tiempo: todas las encuestas nos dicen que a los ciudadanos les molesta enormemente perder su tiempo, especialmente si se trata de hacer tareas burocráticas que no comprenden que valor aportan y que ya realizan de forma electrónica en muchos otros sectores (compra de entradas, reserva de billetes de viaje, etc). Cada simple trámite que un ciudadano realiza presencialmente con una administración implica una dedicación de tiempo mínima de una hora (incluyendo desplazamientos, tiempos de espera y de tramitación) que podemos “regalar” a los ciudadanos.
  • Reducir los costes de gestión administrativa. Según un estudio muy detallado que hemos realizado en el Consorci AOC, realizar un trámite presencialmente (por ejemplo, presentar una instancia) supone un coste total para el ciudadano y la administración de 18€. Enviar por correo postal una notificación cuesta 15€, una factura 12€ o realizar un trámite entre administraciones 16€. Todos estos costes se reducen a una pequeña fracción si se realizan electrónicamente. Las nuevas leyes 39 y 40 impulsan de forma decidida la cultura de la administración “digital por defecto” para conseguir todos los importantes ahorros que ello supone y, por lo tanto, son una gran oportunidad para que los presupuestos públicos puedan tener más recursos para los servicios esenciales, tan necesarios ahora mismo en el contexto de grave crisis económica.
  • La tramitación ágil impulsa la dinamización económica: para los emprendedores o las nuevas empresas no es lo mismo que el tiempo de gestión de los trámites para iniciar una actividad sea de un día a que sea de seis meses. Esperar seis meses supone para el emprendedor un grave coste de oportunidad ante la competencia, pero también un coste económico de una inversión o un alquiler que no se puede rentabilizar de forma inmediata. Poder realizar los trámites electrónicamente, en cualquier momento y lugar, promoviendo las modalidades de régimen de comunicación y declaración responsable que permiten iniciar la actividad el mismo de día de su presentación, supone un impulso a la dinamización económica. Según el último informe “The Global Competitiveness Report 2016” del World Economic Forum, España está en la cola de los países del mundo en relación a las facilidades que da la Administración para el inicio de las actividades económicas, concretamente en la posición 113 de 138. Este dato merecería un debate profundo.

¿Una administración con pocos recursos puede implantar la administración digital con la ayuda de las administraciones supramunicipales y no “morir” en el intento?

Si, no hay excusa.  No es fácil, pero si hay compromiso, voluntad y liderazgo se puede conseguir. Estas leyes son muy ambiciosas y complejas de aplicar, pero las administraciones públicas tienen la suerte de que los diferentes servicios que ofrecen las Diputaciones, el Consorci AOC (en Catalunya) y el MINHAP (en España) ofrecen un conjunto de herramientas que permiten dar cumplimiento a la mayoría de los retos que suponen.

Una de las dificultades radica en la integración tecnológica de las diversas soluciones. En este sentido hay aplicaciones de mercado que están haciendo importantes esfuerzos para integrar las diferentes soluciones y facilitar la gestión de los diferentes sistemas de información.

Pero la dificultad principal no es tecnológica, es de gestión del cambio. En este sentido en el Consorci AOC proponemos dos actuaciones básicas:

Primero, realizar un plan de implantación gradual en función del punto de partida, concretamente del nivel de madurez de administración digital de la organización, comenzando por los servicios digitales que suponen un esfuerzo menor, pero que aportan mucho valor a los ciudadanos, y en la mejora de la eficiencia interna y evolucionando gradualmente hacia los servicios más complejos. Si no se han hecho los deberes de la Ley 11/2007 no se puede plantear ahora querer cumplirlo todo de golpe porque no es realista, ni viable.

Segundo, desde el Consorci AOC proponemos un modelo organizativo de gestión de cambio que llamamos e-SET y que tenemos publicado mediante una licencia abierta de Creative Commons. Este modelo impulsa la transformación digital de las organizaciones a través de un proceso interno de cambio que implica la implantación de un método de trabajo y la gestión de las personas (formación, acompañamiento, soporte, etc), y ya está probado con éxito en más de 50 administraciones locales de tamaño pequeño y mediano de Cataluña.

¿La Administració Pública se cree realmente que estamos en un proceso de revolución digital y que el futuro será digital, o no será?

Yo creo que rotundamente no. En otros sectores (banca, automóvil, turismo, etc) hay una enorme inquietud por los cambios que está provocando la revolución digital, implicando una profunda transformación de modelos de negocio y haciendo desparecer muchas empresas y creando muchas otras.

En general, en las administraciones públicas no se percibe una sensación de urgencia de tomar decisiones para dar respuesta contundente a esta revolución, más allá de las declaraciones de intenciones bienintencionadas.

El sector público tiene encima de la mesa dos retos. Uno a corto plazo que es dar cumplimiento a las Leyes 39 y 40, muy ambiciosas y que impulsarán sin duda la administración digital. Pero hay un segundo reto, mucho más complejo, que es el de repensar a fondo la administración pública y los servicios que se prestan y cómo se prestan para dar respuesta a esta revolución digital y una sociedad dónde las nuevas generaciones de nativos digitales están acostumbradas un mundo hiperconectado, digital y de resultados inmediatos.

Porque no es un disparate aventurar que, si la administración pública no es capaz de dar respuesta a estos retos, pueden aparecer otro tipo de organizaciones que sí que lo hagan y que a medio plazo substituyan algunos servicios prestados tradicionalmente por la Administración.